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Chile renace: Apruebo triunfa con un 78,27%

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A la hora que escribimos este editorial la ciudad y el país son una verdadera fiesta, la opción Apruebo que da paso al proceso constituyente acordado en noviembre de 2019, luego del 18-O, obtiene un 78,27% de los votos.

El triunfo es inapelable, potente y claro, el pueblo de Chile habló y con un porcentaje importante de participación dijo que quiere iniciar el camino hacia una Nueva Constitución, una casa de todos, un momento que acabe con la Constitución de Pinochet, tantas veces remendada en una transición difícil y compleja que llega a su fin.

De manera categórica Chile ha dicho que después de todo lo vivido y lo padecido, después de la protesta, de la violencia, de la pandemia, sólo quiere dictar su Carta Fundamental dejando atrás un pasado traumático que ha costado tanto sanar. 

Lo de ayer, es eso un proceso de sanación colectivo, que sobre el Chile de ayer, recordando en la memoria a los que ya no están, pretende escribir en paz y por primera vez en su historia una Constitución que acoja a todos y todas sus miembros, que sea debatida con el país y de cara a este, además que sea una experiencia con paridad de género algo único en el planeta.
El camino es largo y arduo y recién comienza. 

Cabe observar sí fenómenos que darán para el análisis en los próximos días. 

Lo de algunos, una minoría ya no es solo un problema de oponerse al avance, es simplemente una negación al nuevo país que nace. Cuando ello se observa en las comunas que más tienen la opción del rechazo gana (Vitacura, Las Condes y Lo Barnechea) nos damos cuenta de la brecha, más bien la fractura, de unos pocos que tienen mucho y no están dispuestos a ceder nada y que en los últimos meses esparciendo el miedo, trataron una vez más de engañar a un pueblo que ya no se deja timar por el terror.

Es tiempo de emparejar la cancha, Chile habló con contundencia, con absoluta claridad sobre su futuro y llegó el tiempo que la política (la partidaria) escuche el acto profundamente político que hemos vivido y construido todos y se ponga a la altura de seriedad y mesura cívica que observamos hoy. Millones de chilenos y chilenas  han dicho Apruebo con solidez y confianza en el futuro.

Ya habrá tiempo para analizar la derrota inapelable que significa también esto para Piñera y su Gobierno, para observar cómo este proceso podría haberse construido en paz y sin llegar al límite, si solamente hubiese escuchado lo que el país venía diciendo hace años. No quiso, no lo hizo, cabe preguntarse esta noche ¿cuanto dolor se podría haber evitado?

Es tiempo también que la izquierda y la centroizquierda se unan en serio, es un llamado a la unidad también con amplios sectores de la derecha que también se inclinaron al apruebo, pero sobre todo es tiempo de entender que la necesidad de una Convención Constituyente paritaria exigirá un espacio que no sea monopolizado por los partidos y sea abierto a independientes que no militan pero tienen una clarísima visión política de lo que quieren para el país. 

Unidad de propósitos entendiendo la diversidad de un Chile amplio que solo quiere más justicia y reclama como nunca Dignidad.

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