Andrés Villar

Andrés Villar

PhD en Relaciones Internacionales de la Universidad de Cambridge. Cientista Político de la Universidad Católica, con estudios en Science-Po París. Volví para trabajar como Investigador en FLACSO-Chile. Fui Analista del Ministerio de Relaciones Exteriores. Tras finalizar mis estudios doctorales trabajé como Investigador Asociado en el Centre for Rising Powers(Universidad de Cambridge). Lo mío son las Relaciones Internacionales.

China y Estados Unidos: Las complejas movidas multilaterales

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Los vacíos de poder se llenan rápidamente. Y eso lo sabe muy bien China que desde fines de los años setenta bien insertándose en el sistema internacional con fuerza y determinación milenaria.

El debate actual sobre el orden internacional tiende a converger en torno a dos escenarios analíticos importantes. Por un lado, algunos prevén una fricción permanente en un sistema bipolar entre China y Estados Unidos. Otros anticipan una resolución más rápida de la disputa de liderazgo en un contexto de transición hegemónica (China superando a EE.UU.).

Tomando una perspectiva más amplia, desde la época de la Administración de Obama, Estados Unidos viene dando señales por tener un rol menos protagónico en la mantención de la paz y seguridad internacional. Este retraimiento estratégico, no significó descuidar su rol hegemónico en el sudeste asiático ante la amenaza naval que está desarrollando China o la de promover un acuerdo con Irán. Desafortunadamente, la sofisticación de Obama, ha sido burdamente acelerada por la administración Trump.

En efecto, la diplomacia de las grandes potencias descansa tanto en su poder material como en la orientaciones y estilos que promueven su política exterior. La decisión por privilegiar el espacio multilateral no es solo una opción normativa, sino que la conclusión que es más efectivo para promover tus intereses y buscar tus objetivos nacionales. Estados Unidos lo supo muy bien desde 1945.

Pero en muchos ámbitos, China ha sabido replicar dicha estrategia. En efecto, en la actualidad de las 15 agencias especiales que tiene Naciones Unidas, cuatro ya están bajo control de China: la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UTI), la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Con la excepción de la FAO, China partió con las menos apetecidas, se sabe mover con tacto y paciencia. En su estrategia de copamiento multilateral ¿será el turno de la OMS? Lo claro es que Estados Unidos se la está dando en bandeja y a bajo precio.

Con todo, es importante matizar la noción de que estamos frente a un momento re-fundacional de nuevos arreglos globales y regionales en el corto plazo. El ataque al corazón de EE.UU. el 2001, la crisis económica de 2008 y los BRICS (¿aún existen?) ilusionaron a muchos con el fin del orden internacional conocido. ¿Será el covid 19 el punto de quiebre par un nuevo orden internacional y la consolidación del poder de China? Tengo mis dudas.

China, en general, no ha desafiado realmente el orden liberal impuesto por los países europeos y EE.UU. desde 1945, ni tras el fin de la Guerra Fría. Ha sabido crecer y acomodarse ante la arquitectura internacional imperante. 

Si bien China es una gran potencia mundial está lejos de desafiar (con excepción por la hegemonía en el Asia) y superar en términos simbólicos (soft power, estatus y prestigio) y condiciones materiales (hard power) a Estados Unidos en el corto-mediano plazo. El país del norte es más que Trump. Dos puntos claves a tener en consideración. Primero, una gran potencia no puede descansar solo en la coerción, tiene que ser un referente. Dicho eso, ¿quiénes siguen el modelo chino? Segundo, una interrogante clave es si de triunfar Biden en noviembre de 2020, Estados Unidos seguirá con la misma desidia por lo internacional.

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