Francisco Javier Diaz

Francisco Javier Diaz

Abogado y cientista político (U. de Chile, London School of Economics). Analista, columnista, ex-influencer y speechwriter profesional. Fue Subsecretario del Trabajo (2014-2018), ahora ejerce como abogado en materia laboral.

Desconfíname

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Si es Piñera quien lo ordena, yo no me desconfino ni amarrado.

La desconfianza que ha generado el Presidente en la ciudadanía por su triunfalismo e imprudencia trepa a niveles extremos. Y puede terminar haciendo fracasar una operación político-social de alta complejidad, como será el desconfinamiento.

El Presidente de la República pasa por un momento de extrema debilidad política, donde ha perdido incluso el apoyo de su propia coalición. Un rebrote del COVID-19 no solo puede tener graves efectos sanitarios, sino que puede derivar en un naufragio político de proporciones.

Los números de la pandemia comienzan a retroceder. Después de un total de 300.000 contagios y 7.000 fallecidos –números que ajustados por población dejan a Chile como el peor país de América Latina– el nivel de contagios y de positividad comienza a decaer sistemáticamente. De promedios superiores a los 4.500 contagios diarios hace tres semanas, hoy la cifra promedio es de 1.800. Como indica Espacio Público, en un par de semanas el promedio podría caer hasta los 1.000 contagios diarios y a una positividad cercana al 10%, lo que son cifras esperanzadoras.

Quedará para la historia el enfoque inicial del gobierno, que apostó por el fortalecimiento de la atención de urgencia en hospitales y el aumento en la capacidad de testeo, pero que subestimó la realidad social chilena, cedió ante la presión empresarial para mitigar los cierres, no entregó la ayuda oportuna y necesaria para que la gente se quedara en casa, no pudo nunca implementar un sistema efectivo de trazabilidad ni supo integrar a la comunidad en el esfuerzo. Y lo más grave: triunfalismo prematuro y arrogancia en abril y mayo, lo que dio espacio para que el virus avanzara letalmente hacia las zonas más pobres de las ciudades, allí donde había un hacinamiento que el gobierno admitió que no conocía.

Atendidas las actuales cifras, surgirá la necesidad de planificar la etapa del desconfinamiento. Pero para ello se requieren cambios drásticos de actitud y liderazgo. Se tratará de un esfuerzo genuinamente colectivo de toda la ciudadanía. El Ministro Paris, y no Piñera, deben comandar ese esfuerzo de manera inclusiva y participativa.

En primer lugar, la ansiedad no será buena consejera. Más vale demorarse un poco que arriesgar un rebrote masivo. Esto comenzará en agosto o septiembre. No antes. La ansiedad del empresariado por retomar la producción y las ventas es indirectamente proporcional a la probabilidad de éxito en la tarea. Es ahora cuando ellos deben demostrar la mentada responsabilidad social empresarial y no chapucería como tratar de pasar a pinceles y zapatillas como bienes esenciales.

En segundo término, el triunfalismo es el peor enemigo de este esfuerzo. Si se llega a percibir que esto se trata de ganar aplausos, la estrategia fracasa. Nadie hará el esfuerzo individual si es que ve que otro se lleva para la casa el premio colectivo. El triunfalismo tuvo un resultado fatal hace tres meses con la “meseta”, el “cafecito” y el “retorno seguro”. Esta tarea no es para winners; es para el país actuando en equipo.

Tercero, amplitud, participación y confianza. Incluir a todo el mundo posible a este esfuerzo. Compartir, delegar, motivar. Convocar a los mejores publicistas para realizar la más memorable campaña comunicacional que nos enseñe a todos cómo deberemos comportarnos para poder disfrutar de la primavera. Ser amplio y diverso. Todos tendremos que hacer esfuerzos y por ende, todos deben estar representados. No cargarse para un solo lado, no solo parlamentarios, no solo Fuerzas Armadas, no sólo empresarios. ¿Cuántas veces se ha reunido Piñera con Juan Sutil en estos meses? ¿Cinco, diez, quince veces? ¿Cuántas veces ha recibido a la CUT o a algún sindicato? Ni una. ¿Y quiénes se suben a la micro en hora punta o se sientan detrás de la caja del supermercado? ¿Son los Sutil, los Larraín Matte? Son los trabajadores, que hasta ahora no son recibidos por el Presidente.

Participación clave debieran tener aquellos que durante este tiempo lograron ganarse la confianza de los chilenos, como son los alcaldes y el Colegio Médico, comandado por su presidenta, Izkia Siches. Si ellos avalan, participan y sobre todo, protagonizan esta cruzada, obviamente que las directrices serán mejor acatadas.

Y participación también implica ser impecablemente transparente con los datos y las cifras. Detrás de este esfuerzo deben estar presentes y activos, junto al Comité Asesor COVID, las sociedades médicas y científicas, así como Espacio Público y otros centros de estudio.

Todos ellos podrán, además, llevar adelante la gigantesca y compleja tarea de organizar el sistema nacional de trazabilidad y seguimiento. Si se quiere desconfinar de forma segura, el país debe contar con la logística necesaria para detectar los nuevos casos y aislarlos rápidamente, lo que requiere el concurso de miles de ojos que no están en el gobierno central.

Existe experiencia en otros países para esta etapa. Algunas exitosas y otras no tanto. El gobierno probablemente las está mirando, pero debe hacerlo con atención y humildad, y no privilegiar las fáciles y llamativas por sobre las difíciles y silenciosas.

Pero por sobre todas las cosas, lo que se requerirá es un enorme sentido de humanidad.

Pensar que en cada micro, en cada vagón de Metro, en cada fábrica, tienda o construcción, trabajan personas que no merecen ser expuestas nuevamente a una enfermedad, que como hemos visto, golpea más fuertemente a los sectores más pobres.

Algunos dirán que no ven a Piñera emprendiendo con generosidad y humildad este proceso. Pero el tema es que ya nadie confiará en él si opta por el camino de la soberbia, la ganancia y el apresuramiento.

Si no actúa con altura, nos enfermamos todos de nuevo, y él, se hunde en su intento.

IMAGEN: Del pintor chileno-catalán José Balmes “NO” (1972)

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