Recomendados

Recomendados

Ennio Vivaldi, en La Tercera: “La Constitución actual es una apología al egoísmo y al individualismo”

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Por Juan Andrés Quezada // Contenido publicado en La Tercera

Al igual que muchas autoridades, Ennio Vivaldi (70) llama a las chilenas y chilenos a votar -con los resguardos necesarios- este domingo. El rector de la Universidad de Chile prevé que la participación de los jóvenes “será clave”, por las características que tiene este plebiscito.

“Nosotros hace un año -y lo digo con mucha satisfacción- llamamos a nuestra comunidad a que se pronunciara sobre los temas que en ese momento se estaban discutiendo, en pleno estallido, como hacer un plebiscito, cambiar la Constitución… Y la participación estudiantil fue extraordinaria, diría que inédita. Hacía mucho tiempo que no había un llamado a los estudiantes que tuviera tanto eco. Por ello, estoy seguro de que si los jóvenes votaron en un proceso interno, con mucha mayor razón van a ir a votar este domingo.

En las últimas votaciones de la Fech ha habido muy poca participación…

Mejor sería preguntarles a ellos qué ha pasado ahí. Creo que hay una crisis entre la juventud y la política formal, y la Fech y gran parte del movimiento estudiantil tiene que reencontrar un camino de incidencia en la vida nacional. En mi generación, diría que el 90% de los estudiantes estábamos alineados con algún partido político de la época. Hoy eso no es así.

El médico destaca también la importancia de que la tercera edad acuda mañana a sufragar: “Se han definido protocolos, procedimientos y normas. Si la persona tiene claro qué medidas precautorias tomar -como llevar su lápiz pasta azul, su mascarilla y quizás su alcohol gel-, a qué hora tendrá preferencia en su local de votación, no debería tener ningún temor. Es súper importante que este domingo los que somos de la tercera edad acudamos a votar y que nuestro estrato etario se manifieste, porque hay muchos problemas de este tramo que el país debe enfrentar en una nueva Constitución”.

En el texto “Tenemos que hablar de Chile”, impulsado por usted y su par de la UC, Ignacio Sánchez (firmado por más de mil personas), se preguntan si el plebiscito ¿será una jornada de triunfadores y vencidos? ¿Qué opina usted?

Hacer una nueva Constitución es algo que es válido para todos y con lo cual se identifican todos, por lo tanto, no tiene sentido hacer ninguna división, mucho menos entre vencedores y vencidos la noche del domingo.

¿Cuál cree usted que es la mejor opción para el país?

Cómo rector tengo que decirle que la U. de Chile es una entidad pluralista, laica y convocante, donde están representadas todas las ideologías, y más que favorecer alguna de ellas, lo que uno busca es dar espacio al intercambio de ideas. Me considero un hombre de izquierda, pero no es cierto que esta sea una universidad de izquierda. Dicho eso, es fácil saber cuál es mi postura, la cual no es relevante.

A su juicio, ¿qué aspectos deben estar en una nueva Constitución?

Asumir realidades, y la primera es que Chile es un país muy desigual. La Constitución actual podríamos definirla como una apología al egoísmo, al individualismo, al cada uno por su cuenta. Y eso es producto de la aplicación extrema de ciertas características ideológicas. Creo que una de las cosas más importantes (de una nueva Constitución) es rescatar la idea del bien común de la nación y reconstruir lo público en todas sus esferas, en la del pensamiento, en las comunicaciones… Reconstruir lo público en las áreas específicas, como la educación, salud, vivienda y previsión. El no haber hecho eso antes, creo que ha sido muy dañino y perjudicial. Si usted me pregunta cuáles son los factores detrás del estallido social, yo le digo de inmediato la destrucción de la educación pública.

¿Cuál fue el error cometido en Educación en las tres últimas décadas?

Todas las ideologías (gobiernos) no fueron capaces de ver que la educación pública es el factor de cohesión nacional más importante. Incluso, es un factor que atenúa la percepción de conflicto, porque coloca en un mismo entorno -y esa fue mi experiencia como estudiante del Liceo de Concepción- a gente de los más diversos orígenes socioeconómicos, es decir, hay una instancia de reconocimiento y diálogo. El sistema educacional que emerge de la Constitución actual incita e induce a la segregación, porque me dice “mire, si usted puede pagar un poco más, pague más para que su hijo no se junte con los que son más pobres”, que es una cosa de locos. La expansión de la matrícula universitaria fue también concebida como una cuestión de transacción comercial, más allá de querer incorporar a sectores que hasta entonces no habían podido tener educación universitaria. Otro ejemplo que es consecuencia de una Constitución es el área de salud, donde se puso el énfasis en los hospitales y clínicas y se olvidaron de los consultorios y de la salud territorial, lo cual generó una debilidad muy grande a la hora de enfrentar esta pandemia.

¿Cree que el plebiscito descomprima la violencia que se volvió a manifestar el domingo pasado en el aniversario del 18-O?

Sin duda. Cualquier persona razonable entiende que aquí se abre un camino para construir una nueva sociedad. Yo esperaría, que si a los jóvenes, sobre todo, les queda claro que la tarea a la cual están siendo llamados tendrá una repercusión real en sus vidas, se pleguen a ella y entiendan que es absurdo insistir en una vía violenta.

Más del autor

Más para leer

Quién sabe, hay que preguntarle a Radomiro

Suscríbete a nuestro Newsletter

¡Mantente al día con las novedades de Entrepiso y suscríbete para que la información llegue directamente a tu correo electrónico!