Raul Arrieta

Raul Arrieta

Abogado. Cursó sus estudios de Magíster en Derecho Público en la Universidad de Chile y es Diplomado en Derecho Administrativo por la misma Universidad. Es socio de Gutiérrez & Arrieta Abogados, oficina especializada en derecho y la tecnología. Entre 2001 y 2010 desempeñó diferentes cargos en el Gobierno. Es Profesor de Protección de Datos en la Universidad Central de Chile y Ex-Presidente y Consejero del Instituto Chileno de Derecho y Tecnologías.

Hay que vivir el duelo para un nuevo Pacto

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Es imposible abstraerse de los difíciles días por lo que pasa el país. El quehacer de la política hasta ahora no ha sido capaz de comprender la verdadera dimensión de lo que nos está ocurriendo y ello conlleva el peligro de que las personas comunes y corrientes se sientan menos representadas por los mecanismos institucionales que considera nuestro estado de derecho para hacer frente a las demandas ciudadanas. Es indispensable que se reinstale el hecho de que el significado político más importante de la democracia es la capacidad que poseen sus instituciones para proteger los derechos y libertades de los ciudadanos y, consecuentemente, de hacerse cargo de las mutaciones que ocurren en la Sociedad en aras de asegurar la vigencia de los mismos.

Dentro de todo este proceso me acordé del escritor británico C.S. Lewis y en especial de su libro Una Pena Observada en el que relata sus más sinceros pensamientos sobre los temas fundamentales de la vida, la muerte y la fe al sufrir una pérdida y, cómo a partir de ello gradualmente es posible orientarse hacia lo nuevo. Sin duda lo que nos encontramos viviendo en el país debe motivarnos a entenderlo como una gran pérdida, donde es necesario hacer un duelo y necesariamente definir la forma en que nos enfrentaremos al futuro como un pueblo hermano. Así, el duelo debe ser considerado como parte integral y universal de la experiencia de construir una sociedad más libre, igual y justa.

Es por lo anterior, que no obstante hemos visto autoridades haciendo generosos gestos de perdón en mi opinión estos no son suficientes. Lo que Chile necesita es que junto con medidas concretas que sirvan para atenuar el malestar social las autoridades den el ancho, se comporten con el respeto que merecen sus investiduras y no se olviden que están en sus funciones para servir a un país. Medidas como las anunciadas en esta semana por el Presidente son insuficientes. Y lo son porque lo que el país necesita es que vivamos el duelo antes de comenzar a construir y ello necesariamente supone que tengamos tiempo de introspección y reflexión para determinar en qué ha fallado el “sueño chileno”, aquel apalancado en un modelo de desarrollo que ha profundizado las desigualdades y en el que teníamos la convicción de que el mero crecimiento era aquel llamado a dotar de oportunidades a nuestros connacionales.

Así, las medidas presidenciales si bien pueden ir en la dirección correcta, estimo que junto a ellas es indispensable un cambio de conducción política que permita dar la confianza pública de que la introspección y reflexión que como país debemos hacer será posible. El duelo nos obliga a generar las condiciones que nos permitan orientarnos hacia un cambio responsable y gradual.

Los nuevos actores político, conducidos por la institucionalidad democrática que tenemos, debe ser capaz de convocar a todos los actores que participan de la vida nacional a una suerte de Proceso Nacional por el Futuro de Chile en la que se discuta, escuche y se sientan las bases fundacionales de lo que debe ser nuestro pacto social. Es indispensable que nos concentremos en el más elemental acto de democracia que se necesita en este momento: dialogar y escuchar al otro con respeto e intentando encontrar en sus dichos aquellos aspectos que son capaces de unirnos para que desde la diversidad podamos trabajar por encontrar un futuro común para hacernos cargos del desarrollo que como país y sociedad necesitamos por el bien de Chile.

Más para leer

El aprendizaje más allá de zoom

La mayor parte de los 8 mil millones de personas que habitamos este planeta azul sobrevivirá el COVID-19. Ojalá la mayoría de ellos salgan más sabios y con ganas de cambiar el mundo.

El valor de la Libertad

Como muchos chilenos, llevo 17 días encerrado en mi casa –por favor permítaseme citar a Mandela guardando las exageradas proporciones de su encierro y el nuestro por éstos días- sin embargo, el valor es el mismo.

Rebelión municipal

En el estallido social, y ahora con el coronavirus, las alcaldesas y los alcaldes han asumido un papel relevante, adelantándose y muchas veces arrinconando a otras esferas políticas más tradicionales, partiendo por el gobierno y el parlamento.

Quién sabe, hay que preguntarle a Radomiro

Suscríbete a nuestro Newsletter

¡Mantente al día con las novedades de Entrepiso y suscríbete para que la información llegue directamente a tu correo electrónico!