Ricardo Lagos Weber

Ricardo Lagos Weber

Abogado U. Chile; MPhil Sussex. Senador por Valparaíso. Formé parte de un equipo que trabajó en la integración comercial de Chile con la comunidad internacional. Creo en el crecimiento y la productividad, la protección del medio ambiente, los derechos laborales y la no discriminación. Ex Seleccionado Nacional de Rugby; Aficionado a la MTB; Melómano de amplio espectro (Led Zeppelin, Sandro, Redolés, Los T3es y la cumbia). Tengo una amigable relación con la cueca. Soy Bombero de la 1era Compañía de Viña del Mar. Vivo en el Cerro San Juan De Dios, Valpo.

Hoy escuchamos más música chilena con Ley del 20%

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A cuatro años desde que, aprobamos de manera mayoritaria y transversal las modificaciones a la Ley de Fomento de la Música Nacional, estableciendo una cuota de difusión mínima de música chilena en para las radios, el efecto de la normativa en la difusión de nuestra creación musical, es notorio.

Una encuesta desarrollada el año pasado por la Sociedad Chilena de Derecho de Autor  (SCD)  y Adimark, sobre la percepción de los chilenos y chilenas respecto a la difusión de la música chilena, arroja resultados positivos.  Un 70 % de los encuestados dicen estar más conectados con la música local y perciben a la “ley del 20%” como un aporte al sistema.

Este dato es muy relevante. La industria y algunos parlamentarios señalaron que esta era una forma de imponer a la fuerza a los auditores música que ellos no querían escuchar, modificando incluso la línea editorial de algunos medios. Nada de eso ocurrió, hoy tenemos más música local en las radios y la audiencia lo reconoce y apoya.

El objetivo de esta normativa es garantizar a nuestra generación la presencia de un mínimo de patrimonio musical chileno en todas las emisoras del territorio nacional, contribuyendo con ello a la difusión y al desarrollo de la industria musical local, pero más importante aún, ubicando a nuestra creación como cancerbera de tradición e identidad.

La aprobación de esta modificación a la ley de la música motivó una amplia conversación y debate, donde convergieron diversas miradas respecto al rol del Estado a la hora de garantizar un mínimo de difusión en el espectro radial público de las músicas creadas en Chile. Sobre ese objetivo, no hay duda: hoy escuchamos más música chilena y lo hacemos en un medio de reconocimiento tan relevante como lo es la radio, que, se ha ido adaptando a los avances tecnológicos instalándose en las nuevas plataformas digitales y de streaming, dando un agregado al incorporar más contenidos con entrevistas a músicos locales y espacios para conversación.

El resto de los resultados de esta ley, respecto a su propósito mayor, se han podido ver en el corto y mediano plazo. Es más, esta modificación legal ha sido parte de un amplio proceso, con acciones tanto o más relevantes, en las áreas de formación, difusión, producción, situación laboral y desarrollo de industria.

Es así como el impulso y motivación de las diversas instituciones y actores que participaron en el debate en torno a la actual normativa de difusión de música chilena en radios, coincidió con la elaboración, desde un ejercicio participativo y descentralizado, de la Política del Campo de la Música Nacional 2017- 2022, documento desde el cual hoy se orienta la política pública y de financiamiento público del sector.  

Es desde lo establecido en esta política sectorial, que el año 2017 se dio creación a un programa del Ministerio de las Culturas, de fomento de la difusión de música chilena al interior de establecimientos escolares de todo el país, a través de un sistema de mediación y presentación en vivo de creadores y creadoras musicales.

Asimismo, la política pública de cultura, a través del programa Escuelas de Rock y Música Popular del Ministerio de las Culturas, ha instalado desde Arica a Magallanes, una red nacional de festivales que se constituyen en plataformas musicales masivas, desde la cual se difunden e intercambian  bandas y solistas de norte a sur.

Hay que mencionar también, que el mismo año en que se celebraba la entrada en vigencia de la ley del 20% de música chilena en radios, en el parlamento aprobábamos la creación de una glosa especial para financiar a 6 orquestas profesionales de música docta pertenecientes a las regiones de Coquimbo, Valparaíso, Maule, Bío Bio, Araucanía y Los Ríos. Este financiamiento garantiza estabilidad a elencos musicales del norte y sur de Chile y por ende, fomenta el acceso y difusión de la música docta o clásica en regiones.  

Es también el año 2015 que los Ministerios de Economía, Relaciones Exteriores y de las Culturas, junto a la industria musical independiente de Chile, comenzaron a trabajar en una estrategia país en pos de la exportación de la música chilena al mundo. Este trabajo dio sus frutos y hoy podemos dar cuenta de una marca sectorial de música chilena, que en el corto plazo, nos representará en mercados como Perú, México y España.

Hoy nos enfrentamos a otra normativa: el proyecto de ley de teloneros, instancia que busca promover a los creadores nacionales como teloneros de los eventos musicales masivos en los que se presentan artistas extranjeros. Este proyecto llegará a la sala del Senado y al igual que lo ocurrido con la ley del 20 %, cuenta con un apoyo transversal y mayoritario entre los colegas parlamentarios.

Entendemos que el desarrollo de la música chilena es una inversión de futuro. Se trata de la expresión artística más demandada por el ser humano, lo que la transforma en una disciplina cuyo aporte es estratégico, más aún, para un país que debe con urgencia diversificar su matriz productiva y re pensar los contenidos de su sistema escolar.

Por lo anterior y por tratarse de un tema estratégico, el Estado debe seguir garantizando el desarrollo de las músicas en todas sus dimensiones.            

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