Galit Agosin

Galit Agosin

Candidata a la convención constituyente por el distrito 9. Estudiante de quinto de año de derecho de la Universidad de Chile.

Jóvenes a la Convención

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Si. Tengo 23 años, estoy en 5to año de Derecho y soy candidata a la Constituyente. Y estas últimas semanas me ha llamado la atención que una de las preguntas más frecuentes qué recibo diariamente como candidata es ¿por qué tomé la decisión de embarcarme en este desafío?, o ¿por qué yo y no otra persona?, siendo que soy tan joven y, supuestamente inexperta. 

¿Acaso ser joven implica incompetencia o automáticamente inhabilidad para espacios tan relevantes como aquellos donde se discute el futuro de nuestro país? Claramente algunas personas entienden que si. Entonces, ¿quiénes son los indicados para ser constituyentes?, ¿Acaso solo son los técnicos, abogados, másteres y doctores?, o ¿los más “experimentados? Las respuestas a estas preguntas pueden ser diversas, pero lo que no pueden hacer es excluir a una juventud empoderada y consciente de la necesidad de cambios en este país. Impulsores y protagonistas del proceso, sin cuya valentía y capacidad de motivar a todo un país, ni siquiera estaríamos discutiendo este tema

Si queremos tener una nueva Constitución inclusiva y que realmente nazca del pueblo soberano, la convención constituyente debe estar integrada por un grupo muy heterogéneo de personas, partiendo por ser paritaria, que represente la diversidad que existe dentro de nuestra sociedad, que represente a los niños, niñas y adolescentes, a la juventud, a los adultos mayores, ambientalista, indígena, diversa, de comunidad de fe, animalista, feminista, activistas sociales, docentes, entre otros.

Por lo mismo no podemos pretender que todos los integrantes de la convención sean doctores, máster y profesores en las distintas materias, porque eso no sería representativo de la composición de la sociedad chilena. Además de que nadie es experto en todos los temas, y siempre se necesitarán asesores y equipos que apoyen a los convencionales. 

La Nueva Constitución debe nacer de la diversidad de convicciones, “preparaciones” y miradas de todos los actores de la sociedad. Aquellos que creen que existe un determinado prototipo de constituyente yerra en la labor de los constituyentes y en la voluntad claramente expresada por la ciudadanía en las urnas

Lo que necesitamos son líderes que sepan elegir a las mejores personas para sus equipos, que tengan las manos limpias, y que no pretendan usar esta instancia como trampolín político. Personas con empatía, que pongan los pies en la calle para escuchar, procesar y llevar lo aprendido de la ciudadanía a la Convención. Que tengan la disposición y la fuerza de luchar por las demandas de sus distritos y de todo un país, porque la Constitución se aplica a toda la población chilena y por lo mismo debe responder a las necesidades, problemáticas y sueños de todos, todas y todes. 

Al discurso paternalista y demagógico de que los jóvenes deben “esperar su tiempo” o a las preguntas por nuestras credenciales históricas, les respondo con otra pregunta ¿por qué ustedes van a dictar nuestro futuro?, o ¿acaso creen que saben mejor que nosotr@s mismos lo qué necesitamos? Pues, les digo, que quienes realmente verán y vivirán los efectos de la nueva constitución seremos las generaciones más jóvenes, y por lo mismo, no podemos quedarnos fuera. Los jóvenes también somos un eslabón fundamental de la sociedad chilena, y ya hemos sido dejados al margen de la toma de decisiones y de la política formal por mucho tiempo. 

Constantemente escuchamos que somos los que solo quieren derechos y no responsabilidades. Nuestra voluntad de participar y aportar demuestra que si queremos responsabilidades, pero para eso necesitamos un espacio para asumirlas. Fue la juventud la que salió a las calles, porque nos cansamos de las injusticias y nos deshicimos del miedo. Creo que somos una generación que tiene las convicciones claras y la fuerza para cambiar Chile. Soy de esa generación que quiere y puede hacerse cargo de estos cambios. No confundan juventud con inexperiencia, porque sabemos perfectamente lo que queremos. L@s jóvenes sufrimos diariamente la desigualdad, el acoso, la destrucción de nuestro medio ambiente, la violencia de género, el narcotráfico,igual que cualquier chilen@, y aun así somos silenciados y discriminados en los espacios públicos. 

La elección de constituyentes no debe ser una medición de quién tiene el currículum más grande, o la trayectoria más larga, sino de quiénes están dispuestos a escuchar, empatizar, liderar y convertir a Chile en el país que soñamos. 

Llegó nuestro momento de demostrar que tenemos convicciones y un deber para/con Chile de luchar por ellas. Luchamos en octubre, ganemos en abril. 

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