Laura Gallardo

Laura Gallardo

Laura es de la U: su *alma mater* es la U y es, orgullosamente, profe de la Escuela de Ingeniería y Ciencias. También y, a pesar de todo, es de la U desde mucho antes que las S.A, más bien desde los pretéritos clásicos universitarios. Científicamente le ocupan los impactos humanos sobre el Sistema Climático y los cambios paradigmáticos por los que debe atravesar el mundo y la ciencia. Esto último viene de su otra influencia: la U de Estocolmo donde se formó como investigadora.

La primavera y la desconfianza

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Que los parlamentarios parlamenten y alcancen un acuerdo es considerado, por algunos, un hecho histórico. Yo pensaría que es justamente para lo que fueron electos por vías más o menos democráticas (aún no hemos salido completamente del binominal). Pero está bien, dentro de todo es un avance, un paso en la dirección correcta. Aún hay que ver, eso sí, que la comisión experta siga en esa dirección y sí abra la puerta a independientes, a mujeres, a pueblos originarios, a la diversidad sexual, a los pobladores, y hasta a los “pacos y chalecos amarillos”. Eso para que los mentados dos tercios sean efectivamente para alcanzar grandes y sólidos acuerdos, pero de la mayoría y no de los mismos de siempre. ¡No!

Entretanto, el afán de los acuerdos y la búsqueda desesperada de “normalidad” ha silenciado, en parte, los abusos de los Derechos Humanos. El Estado de Chile, a través de los representantes del Ejecutivo, ha justificado y negado la ocurrencia de dichas violaciones ¡Bonito, ¿no?! Esto es extraordinariamente grave porque no es un “paco con mentholatum” que pierde la razón y le dispara los funcionarios de salud: es el Estado de Chile negando la verdad, mintiendo, justificando lo injustificable. Respecto de esto no hay acuerdo que valga. ¡No!

Pero claro, “el mercado” recibió bien la noticia del acuerdo y el desinfle (temporal) de la movilización. Y con eso, volverá la inversión extranjera, bajará el dólar y dejarán de estar en riesgo los empleos… ¡¿No han entendido nada?! Es este maldito sistema neoliberal de mercados sin cara ni responsabilidad los que han moldeado este mundo de desigualdad violenta, grosera, codiciosa. Y no estoy hablando solamente de salud, educación, trabajo, jubilación, vivienda, movilidad, aire, agua y mar para la dignidad. Estoy hablando de sobrevivencia. El planeta azul donde vivimos así, desiguales, ya no nos aguanta, estamos sobrepasando todos los límites. ¿Y Ud. cree que un acuerdo trasnochado es suficiente? ¡No!

Pero en esta primavera del sur, calurosa y caliente ya viene Victoria. Será la victoria y también la segunda hija de mis amigas valientes, llenas de amor. Viene naciendo con dolores fuertes, con un parto que más temprano que tarde, grita cambio, grita esperanza. A pesar de la fundada desconfianza, de los golpes y los ojos que sangran. A seguir cambiando, por la constitución de un mundo distinto, mejor, de, para y por [email protected]

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