Francisco Javier Diaz

Francisco Javier Diaz

Abogado y cientista político (U. de Chile, London School of Economics). Analista, columnista, ex-influencer y speechwriter profesional. Fue Subsecretario del Trabajo (2014-2018), ahora ejerce como abogado en materia laboral.

Oposición en la luna

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Si el plebiscito hubiese sido esta semana, ganaba el Apruebo por paliza. Fueron muchas y muy variadas las señales de acciones, gestos y apoyos que cosechó esta opción durante el verano.

Lo más importante es que el Apruebo llegó a la calle. El Apruebo se hizo tema de conversación cotidiana de la gente. Se ven rayados en las paredes. Se ven pancartas en las marchas. Los humoristas lo apoyan en el Festival de Viña. El Apruebo se ha transformado en causa ciudadana.  

Pero si el Apruebo está en la calle, la oposición está en la luna.

Debiendo ponerse al servicio de una causa que ya permeó el sentido común de la ciudadanía, la oposición sigue viendo el tema bajo el prisma partidista.

Cuando se suscribió el acuerdo del 15 de noviembre, los partidos estuvieron a la altura. En parte por visión de Estado, en parte influidos por la violencia que arreciaba aquellos días, los partidos de oposición que concurrieron a dicho acuerdo lograron diseñar un derrotero razonable para obtener el bien más preciado en el juego político chileno, ni más ni menos que cambiar la Constitución de 1980.

Ese acuerdo, sin embargo, no estuvo exento de crítica de parte de sectores maximalistas. Que fue entre cuatro paredes, que no era paritario, que no tenía pueblos indígenas, ni independientes, ni organizaciones sociales. Por momentos, el acuerdo parecía quedar archivado en el cajón de la política y no de la ciudadanía. Un arreglín más, decían muchos en la izquierda.

De a poco las cosas comenzaron a cambiar. El Apruebo se hizo popular entre la gente. Inundó las conversaciones cotidianas. La brillante intervención de las mujeres en el estallido le dio un cariz distinto. La reforma de la paridad caló hondo y sirvió para hacer de la asamblea paritaria, una enorme causa ciudadana.  

Y así, a quienes desde la izquierda se han atrevido a discursear en contra del camino plebiscitario, han recibido la pifia más sonora en Plaza Italia.

Pero los partidos no han dado cuenta de aquello. No han sido capaces de coordinar una mínima plataforma común. Por el contrario, la cacofonía de mensajes en la incipiente campaña es de una amplitud imposible digerir.

Y lo que es peor aún: parte de la oposición sigue levantando temas que sólo distraen innecesariamente la atención. Renuncias masivas, adelantamiento de elecciones. La última idea de algunos es de antología: declarar insano al Presidente por mayoría parlamentaria. ¿Y cómo se harían nuevas elecciones? ¿Bajo las reglas de la antigua Constitución?

Con el Coronavirus amenazando con alterar nuestra vida cotidiana, a la oposición no le quedará espacio político para mucho más que discutir la esmirriada agenda social que ha propuesto el gobierno y ganar el plebiscito.

La derecha apostará por el miedo, la campaña del terror, movilizar eficazmente a sus electores y desmovilizar a los contrarios. Modelo Colombia, modelo Brexit. La izquierda no se puede confiar. Políticamente será muy distinto un 70-30 que un 45-55.Si la elección hubiese sido esta semana, el Apruebo arrasaba. Pero no es momento de distraerse; la opción de cambiar la Constitución debe trabajarse con concentración, altura, y seguir hasta la elección de delegados constituyentes.

Más del autor

Oasis de aniversario

“El oasis está de aniversario. En su nombre, se conmemora la falta de conocimiento de la realidad chilena.”

¿Todos a votar?

Lo que se debió haber hecho hace tiempo era implementar un mecanismo de votación remota como se hace en muchos otros países. Puede tratarse de votación anticipada (donde en las semanas previas al día de la elección se habilitan locales temporales de votación) o bien votación por correo (donde la persona solicita el voto a través del correo postal y lo devuelve por esa misma vía).

Derecha pre-estallido

La derecha y el gobierno han intentado rearmarse después del descalabro político que significó la aprobación del retiro del 10%, primero con el cambio de gabinete y luego con la Cuenta Pública y el plan para los últimos 18 meses de mandato. Lo curioso es que la estrategia no parece ser avanzar hacia terreno contrario, sino que afirmar terreno propio. La derecha se mueve a la derecha y reflota su propuesta pre-estallido.

Más para leer

Quién sabe, hay que preguntarle a Radomiro

Suscríbete a nuestro Newsletter

¡Mantente al día con las novedades de Entrepiso y suscríbete para que la información llegue directamente a tu correo electrónico!