Ricardo Lagos Weber

Ricardo Lagos Weber

Abogado U. Chile; MPhil Sussex. Senador por Valparaíso. Formé parte de un equipo que trabajó en la integración comercial de Chile con la comunidad internacional. Creo en el crecimiento y la productividad, la protección del medio ambiente, los derechos laborales y la no discriminación. Ex Seleccionado Nacional de Rugby; Aficionado a la MTB; Melómano de amplio espectro (Led Zeppelin, Sandro, Redolés, Los T3es y la cumbia). Tengo una amigable relación con la cueca. Soy Bombero de la 1era Compañía de Viña del Mar. Vivo en el Cerro San Juan De Dios, Valpo.

¿Quién Mató a Gaete?

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Hace unos días me llegó un gran regalo. El vinilo ¿Quién Mató a Gaete?  de ese gran músico y poeta, Mauricio Redolés.

Este disco, que es una de las grandes piezas de la historia de la música nacional, tiene varios “hits” como el homónimo del vinilo -antiguamente no decíamos “vinilo,” sino que disco de 33- y que dió origen a una fusión de estilos musicales  tales como salsa, cumbia, rock y jazz junto a una poesía que nos hacía preguntarnos sobre qué estaba pasando entre el año 93 y el 96 –al finalizar el primer gobierno del Pdte. Patricio Aylwin y ya entrado el del Pdte. Frei.

Es bueno recordar que Chile del 96 ya vivia un proceso “liberalizador” con apertura a vivir excesos de manera mas abierta. Nos dice Redolés “cuete, copete y carrete” al buscar los responsables de la muerte de “Gaete”. Trilogía de la vida juvenil y de los adultos jóvenes que se comenzaba a destapar como se decía en aquellos años posterior a la dictadura.

¿Quién mató a Gaete? No sólo se transformó en una de las grandes canciones de la historia musical chilena, sino que mirado a los ojos de hoy constituye una aguda observación sobre aspectos de los primeros años de la transición, con el “mamo, Pinocho, un subteniente diligente, un cenacho, un boinazo” presentes en la vida nacional y de manera activa, haciendo la sombra permanente a nuestra incipiente y temerosa democracia.

Solo un dato: el año 1996, cuando vio la luz este disco, aún los tribunales no aceptaban ninguna querella contra Pinochet, que más encima seguía como Comandante en Jefe del Ejército (mas tarde fungió como Senador con perla y todo).

Eso era lo que mostraba ¿Quién mató a Gaete? Un Chile marcado por la sombra militar y repleto de episodios como el “tiroteo entre lautaristas y carabineros” o la famosa “mujer metralleta. También la canción hace alusión a “la carrera ascendente de un neoizquierdista con tufo de aguardiente.”  Que es una critica permanente que hace Redolés a las personas de izquierda que venían del exilio o que estaban en Chile y que se comenzaban a “acomodar” en el nuevo régimen político.

El resto de la canción que dura 7 minutos, hace alusión a otros temas del Chile de comienzo de los 90 y que generaban conflicto o contradicción dentro de nuestra sociedad post dictadura, “un titular de La Cuarta”, “Se murió de Sida”, “la falta de condón”, “el satélite chileno-ucraniano”, “lo mato Murua allá en Muroroa”, “lo mato la critica literaria chilena”, “lo mató el FONDART no tenía pituto”, “murió por la naríz”. Todos hechos que marcaron la pauta informativa de esos años y que quedaron para la historia.

Es un ejercicio muy interesante explicarle el contenido de esta letra a una persona que nació el año 1996, fecha que se difunde esta canción que sirve como primer gran difusor de lo que un sector del país experimentaba con el aterrizaje de la modernización capitalista.   

Escuchar ¿Quién Mató a Gaete? no solo tiene un valor musical, sino que también sociológico: buscar y buscar responsables por cosas que alguien hizo o no sabemos si hizo o no, en una sociedad que está cambiando en alguna dirección y que aún en ese momento no comprendemos hacia dónde va.

La frase final de la canción también es visionaria.

Se dice que junto a la democracia también “llegó” o “se terminó de plasmar” una mirada más individualista y personalista que desplazóó las miradas colectivas. Por eso el autor le grita a sus huestes ante el asesinato de Gaete “¿Quién lo vengará?”  Y le responden “¡¡¡¡Nadie se va a meter en huevás por el Gaete poh!!!!!!”

Esta canción de Redolés  emergía en un gran momento de la música nacional, codeandose con sendos himnos que instalaban agrupaciones como Los Tres, La Ley , Chancho en Piedra, Lucybell, entre muchos otros, en una década donde las radioemisoras se plagaban de canciones chilenas y los teatros, auditorios y estadios eran capaces de llenar con audiencias que coreaban las líricas de aquel Chile noventero.

Sin embargo, Mauricio Redolés siempre ha transitado en los rincones del camino, pues su doble militancia de músico y poeta, nunca se ha logrado acomodar a estéticas, tendencias o estilos generacionales.

El mejor ejemplo de lo anterior, radica en la estructura musical de ¿Quién mató a Gaete? Una canción que mezcla  rock,  cueca, blues, hip hop, funk, cumbia y hasta un tarro de leche que es golpeado por el entonces hijo pequeño de Mauricio (hoy Sebastián Redolés es un tremendo profesor y gestor cultural). 

Y es que Redolés ha sido un creador capaz de traspasar las últimas cuatro generaciones de un Chile que en el vertigo de los nuevos tiempos, parece aún no dimensionar los cambios culturales por los que hemos atravesado en tan pocos años. De hecho Mauricio Redolés se hizo músico en el exilio y en aquel “siglo pesado” logró componer las primeras canciones que luego nos develara en la transición. Muchas de esas canciones incluso, fueron hechas en prisión, al lado de la tortura y el crimen.  

De seguro la mirada larga que otorga el tiempo, nos hará valorar las obras musicales y poéticas de Mauricio Redolés, cuyas líricas condensan el relato de un país que de sopetón, puso cemento a sus dolores e intentó calmar los traumas desde la pulsión del consumo.

Quizás fue la calma del bello barrio Yungay, su lugar de residencia, el espacio que le dio esta panorámica social y desde donde Redolés ha ido construyendo una obra que sigue vigente y sigue tomando vuelo.    

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