Danae Mlynarz

Danae Mlynarz

Trabajadora Social y Cientista Política de la Pontifica Universidad Católica de Chile, Magíster en Política y Gobierno de FLACSO, con diplomados en Relacionamiento Comunitario en la Pontificia Universidad Católica de Chile y Dramaterapia en la Universidad de Chile. Actualmente es consultora y docente universitaria. Fue Gerenta del Proyecto Institucionalidad de Diálogo Territorial para Alianza Valor Minero (2017-2018), Jefa de la División de Cooperación Público-Privada en el Ministerio de Desarrollo Social (2014-2017) y ex Defensora Ciudadana (2006-2010). Concejala de la Comuna de Ñuñoa (2004 a 2008).

Suicidio en Chile: Más que un día

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

En el marco del día mundial del suicidio, desde el Ministerio de Salud entregaron datos que no deberían dejar de estremecernos. Nuestra indolencia frente a los problemas de salud mental, en parte, ha permitido llegar a las dramáticas cifras presentadas, entre las cuales lamentablemente destaca que la salud mental es responsable de casi un tercio de la carga global de enfermedades en Chile y que alrededor del 87% de las personas con problemas de salud mental han experimentado discriminación en nuestro país.

La autoridad ministerial señaló, además, que anualmente en Chile 1.800 personas se suicidan y por cada uno de ellos, alrededor de 20 realizan un intento suicida. Para tener una idea, el mismo año, hubo 1.483 muertes por accidentes de tránsito (cifras de Conaset). Por otro lado, más de220 mil chilenos sobre los 18 años han planificado su suicidio y otros 100 mil reconoce que intentó quitarse la vida, según se desprende de la Encuesta Nacional de Salud, 2016/2017. La  muestra permitió conocer que más de320 mil chilenos tienen una “ideación suicida”.

El 20,3% de las personas que se suicidan en Chile son jóvenes entre 20 y 29 años, sin embargo, la mayor tasa se encuentra en la población mayor de 80 años, siendo más hombres que mujeres, a la vez, se desmitifica que quienes cometen suicidio, no pidan ayuda anticipadamente.

Frente a estas cifras, desde el Ministerio de Salud, entregan dos iniciativas de política pública que parecen del todo acertadas, pero insuficientes: una es la generación de un decreto de vigilancia universal de suicidios que establece la obligación de todos los centros de salud de reportar a la autoridad sanitaria todo intento de suicidio o lesiones autoinfligidas, y la otra iniciativa es la presentación de la primera Guía Práctica para la Prevención del Suicidio para estudiantes de la Educación Superior.

Considerando que las Garantías Explícitas en Salud o AUGE que, constituyen un conjunto de beneficios garantizados por ley para las personas afiliadas a Fonasa y a las Isapres, sólo incluyen cuatro enfermedades mentales: Esquizofrenia, Depresión en personas de 15 años y más, Consumo perjudicial o dependencia de riesgo bajo a moderado de alcohol y drogas en personas menores de 20 años y Transtorno bipolar en personas de 15 años y sabiendo que la salud mental es el hermano pobre dentro del presupuesto del área es que tenemos que abordar en forma integral la problemática.

Avanzando en las causas que hacen que los jóvenes se angustien por la presión académica y el bullying, que hombres y mujeres no se animen a ir al trabajo por sentir que es en el espacio laboral donde experimentan un fuerte maltrato, además de recibir sueldos que no les permiten satisfacer sus necesidades y disminuir su endeudamiento, que los adultos mayores prefieran terminar con su vida por la soledad, el abandono, los altos costos de medicamentos en vez de poder gozar de una jubilación digna. En ese contexto la discusión por las 40 horas laborales no tiene una dimensión sólo económica, así como también otras conversaciones que debemos aprender a abrir en conjunto como país siendo capaces de dialogar entre quienes pensamos distinto.  

Debemos ser capaces de mirar qué estamos haciendo como sociedad para querer morirnos de esa forma, la salud mental es sin duda tarea de todos, tenemos que cuidar y hacernos cargo de quienes hoy están enfermos y no invisibilizar su existencia pero también tenemos que pensar cómo queremos vivir y cuáles son las transformaciones que entre todos tenemos que hacer para ello.

Más del autor

Aprendizajes de la consulta municipal

Mas de dos millones de personas (aún hay resultados pendientes) fueron parte de este proceso constituyéndose en un hecho relevante de participación ciudadana en el contexto del Estallido Social que vive el país, pero también denotando la voluntad política transversal del sector municipal de ser un actor político y entregar conducción institucional a un fenómeno social y político colaborando en la búsqueda de soluciones.

A propósito de la consulta municipal

Algunos de los municipios que desarrollaran la consulta han debido actualizar sus ordenanzas de participación, dejando en evidencia lo olvidado que tenían la temática.

Cambio constitucional y legitimidad social

Chile es bastante más diverso que esa foto y es precisamente esa diversidad la que necesitamos que esté presente en la futura Convención Constituyente. En esa dirección van las propuestas que ha presentado la oposición para complementar el acuerdo firmado, y que hasta el momento parecen no tener acogida desde los partidos de gobierno.

Más para leer

Chile renace: Apruebo triunfa con un 77%

El triunfo es inapelable, potente y claro, el pueblo de Chile habló y con un porcentaje importante de participación dijo que quiere iniciar el camino hacia una Nueva Constitución, una casa de todos y todas.

Quién sabe, hay que preguntarle a Radomiro

Suscríbete a nuestro Newsletter

¡Mantente al día con las novedades de Entrepiso y suscríbete para que la información llegue directamente a tu correo electrónico!