Sergio Espejo

Sergio Espejo

Abogado Universidad de Chile y Master en Políticas Públicas de la Universidad de Harvard. Ha sido Diputado, Ministro de Transportes y Telecomunicaciones y Superintendente de Electricidad y Combustibles. Enseña políticas públicas en la U. de Chile, integra el consejo académico asesor del programa de medio ambiente de la facultad de Derecho UC y es decano de Ciencias Jurídicas y Sociales de USEK. Abogado socio de Aylwin y Compañía y consultor internacional.

Terra Alta

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Las buenas novelas policiales tienen la gracia de desplegar frente a nosotros la violencia, la miseria y la fragilidad que acompañan nuestra existencia, a la vez que nos muestran las luces sin las cuales la naturaleza humana sería igualmente incomprensible. La última novela de Javier Cercas, Terra Alta, cumple con ese desafío.

Cercas nos guía por el breve pero intenso recorrido de la vida de Melchor Marín, barcelonés de nacimiento, cuyo pasado trágico y violento lo conduce a su destino como policía en una sub comisaría en la Terra Alta, una comarca de la provincia de Tarragona, al sur de Barcelona. La zona, nos dice el autor, es recordada por la batalla más cruenta de la guerra civil española, la batalla del Ebro, en la cual perdieron la vida unos 20 mil combatientes y quedaron heridos 30 mil más, y en la que se definió el resultado de la guerra. Agreguemos nosotros, para hacer justicia a esa tierra, que ella es también conocida por la calidad y gran cuerpo de sus vinos blancos.

Pero en fin, no son los vinos sino la batalla del Ebro, el entorno que contribuirá a explicar los crímenes con que se inicia la novela y los actos de violencia subsiguientes. Naturales, como nos dirá Olga, la esposa del protagonista, en una región donde “las heridas de verdad son las otras. Las que nadie ve. Las que la gente lleva en secreto.” Las que ochenta años después de finalizada la guerra siguen explicando una parte importante de las relaciones humanas.

En la Terra Alta, Marín encontrará su redención, pero también a los demonios que lo han atormentado toda la vida. En ese paisaje donde parece que nunca ocurre nada, el admirador incondicional de Javert, el policía violento e incorruptible de “Los Miserables”, se enfrentará a los mismos dilemas que éste. ¿Cuál es el momento en el que la búsqueda intransigente por hacer cumplir la ley pierde sentido? ¿Hay circunstancias en las que el deseo de justicia puede ceder paso ante la necesidad de seguir adelante? ¿Puede ser la violencia una condición y no un obstáculo para la justicia?

Javert y Jean Valjean, los personajes principales de obra inolvidable de Victor Hugo, se encuentran al interior del propio Marín. El mismo Victor Hugo lo había profetizado: “Hay un punto en que los desgraciados y los infames se mezclan y se confunden en una palabra, palabra fatal, los miserables; ¿de quién será la culpa?. “

Dice Melchor Marín, aprendizaje de su atormentada juventud, que una buena novela la hacen en partes iguales el autor y el lector. Pienso que es así. Terra Alta no es “Los Miserables” y Melchor Marín está lejos todavía de Salvo Montalbano y Kurt Wallander, por pensar en dos “grandes”, pero la historia es entretenida, está bien escrita y deja al lector con las ganas de encontrarse nuevamente con el protagonista.

¿Qué más se puede pedir?

Más del autor

Con la brújula perdida

En vez de orientar las energías, siempre escasas, a la pedagogía constitucional y el esfuerzo de primer orden que requiere construir una nueva constitución, nuestros líderes optan por un ejercicio que tiene más de narcicismo que de política.

Cuadrar el círculo

Pero es de esto precisamente que se trata la cuadratura del círculo a que está llamada la política: Conciliar expectativas con posibilidades, establecer puentes entre opciones que parecen irreconciliables, capitalizar el conocimiento experto para abrir horizontes que en un momento determinado parecen cerrados.

El mercado no detendrá el Coronavirus

Cuando hablamos de una pandemia como el coronavirus, no existe sustituto para el buen gobierno y para un buen sistema público de salud.

Más para leer

Se me muere un poco la ideología

“Un colega compartió un texto, de Quino supuestamente (¡poco me importa si no, igual es bueno!), que tocaba lo bueno que sería que la vida transcurriera al revés. Así, dice, superaríamos la pena de la muerte de una vez y terminaríamos yéndonos de la vida en un orgasmo.”

Artículo de Página 12: Murió Quino, el creador de Mafalda

Joaquín Salvador Lavado tuvo una extensa y aclamada carrera que lo llevó a recibir distinciones como la Orden Oficial de la Legión de Honor en Francia y el Premio Príncipe de Asturias en España. “Cuando pienso en que voy a abrir el periódico y no van a estar mis dibujos, me da más angustia y sigo dibujando. Es como ese jefe de estación que se jubila, pero vuelve todos los días para ver si los trenes pasan a horario”.

Artículo de El País: Vivian Gornick: “Estar sola es una postura política”

Observadora aguda y mordaz, la autora de Apegos feroces repasa su trayectoria feminista, celebra el rol cada vez más poderoso de la mujer y alerta de peligros como el dogmatismo, la corrección política o la “furia” emocional. Le preocupa la “cultura del rollo de una noche” y —dos veces separada— sostiene que estar sola es una postura política.

Quién sabe, hay que preguntarle a Radomiro

Suscríbete a nuestro Newsletter

¡Mantente al día con las novedades de Entrepiso y suscríbete para que la información llegue directamente a tu correo electrónico!